Aprendiz de la vida

martes, 17 de marzo de 2015

El Gran Hermano va a la escuela



Leyendo el blog de Josemi he dado con un articulo que ha llamado mucho mi atencion y que me ha parecido apropiado compartir en mi blog. 

 [Fuente:http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/03/13/catalunya/1426275647_125764.html]

Gemma Galdon Clavell

Mientras a los adultos se nos pide que sacrifiquemos privacidad a cambio de libertad, los estudiantes pierden una y otra.

Hace solo unos días, el Consell Escolar de Catalunya publicaba un documento alentando al uso de los móviles en las aulas. La publicación de este informe coincidiendo con el Mobile World Congress apostaba, acertadamente, por relacionar los debates educativos con la actualidad tecnológica. Sin embargo, este debate parece llegarnos cuando la comunidad educativa global se encuentra ya a años luz del enfoque que plantea el Consell. Abrimos un debate que ya ha caducado.

La relación entre la tecnología y los procesos de aprendizaje ha tomado desde hace tiempo caminos mucho más innovadores a la par que preocupantes, en los que los retos del Big Data, la EdTech, las tecnologías inteligentes y la vigilancia se enfrentan al desafío de lidiar con menores y respetar el derecho de los niños y niñas a desarrollar su autonomía sin ser sometidos a la vigilancia constante de sus actividades ni exponerse a la explotación privada de sus datos académicos y personales.

En Estados Unidos el debate es tan intenso que ha derivado ya en propuestas legislativas. En enero Obama anunció la Ley de Privacidad Digital para los Estudiantes, y recientemente empresas como Google, Apple, Microsoft y las grandes proveedoras de tecnologías vinculadas al aprendizaje firmaron el Compromiso con la Privacidad de los Estudiantes para abordar específicamente estos temas. En realidad la preocupación por cómo se recogen y gestionan los datos de los y las alumnas estalló hace casi un año, cuando una de las historias empresariales de éxito de la era de los datos, la start-up InBloom, quebró entre acusaciones de vulnerar la privacidad de alumnado y escuelas.

InBloom se había creado unos pocos años antes para proporcionar a los centros educativos un espacio en la nube para almacenar todos los datos resultantes de la vinculación entre el alumnado y su escuela. Un Dropbox masivo para escuelas que fue adoptado por distritos enteros hasta que algunos padres y madres empezaron a preguntar sobre la seguridad y la privacidad de esos datos. ¿Podían acabar los expedientes académicos en manos de terceras empresas y determinar el futuro de sus hijos? ¿Cómo se protegían datos personales sensibles, como las dificultades de aprendizaje o acontecimientos familiares relevantes? ¿Preveía InBloom almacenar los datos eternamente? ¿Qué decisiones sobre las criaturas se estaban tomando en base a los datos generados por el comportamiento online, sin hablar con el alumnado ni tener en cuenta las diferencias con los entornos online y offline?

Es evidente que en nombre de la autonomía, la alfabetización digital y la innovación, hemos convertido a los jóvenes en ciudadanos hípercontrolados

El caso InBloom reveló el interés comercial por esta cantidad ingente de datos personales, así como la ubicuidad de las tecnologías en el aula: desde videovigilancia a controles biométricos de la huella digital al entrar en clase, pasando por el control por tecnología NFC a los niños y niñas que se desplazan solos, y las plataformas de aprendizaje y evaluación online que registran cómo aprende cada estudiante: cuándo accede a la plataforma, qué teclea mientras está en ella, qué documentos abre y durante cuánto tiempo, qué webs visita durante y después, y cómo afecta el aprendizaje al comportamiento online de los menores. Un Gran Hermano específico para estudiantes.

En muchos países es ya evidente que en nombre de la autonomía, la alfabetización digital y la innovación, hemos convertido a los jóvenes en ciudadanos hípercontrolados a los que jamás se les pide el consentimiento ni se les pregunta si son conscientes de las consecuencias sobre su privacidad de las decisiones tecnológicas de (las instituciones de) los mayores. Mientras a los adultos se nos pide que sacrifiquemos privacidad a cambio de libertad, los estudiantes pierden tanto lo uno como lo otro. Recogemos sus datos desde que se levantan hasta que se acuestan, les hacemos participar involuntariamente en experimentos de análisis de pautas de aprendizaje sin que ni adultos ni supervisores puedan dar cuenta de cómo se recogen y gestionan los datos, ni a qué usos se destinan cuando acaban en manos de terceros. Y cuando los estudios nos dicen que la consciencia de esta vigilancia hace a los jóvenes más desconfiados hacia las instituciones, miramos para otro lado.

Avanzamos sonámbulos hacia un futuro tecnológico al que no interrogamos nunca sobre sus efectos negativos. Cuando el mundo pide soluciones de EdTech innovadoras, responsables, auditables, que respeten la privacidad y la autonomía de los y las estudiantes, nosotros seguimos fascinados por las maquinitas y nos conformamos con un debate sobre el uso del móvil en el aula que parece tan antiguo como desenfocado.

Potenciar el uso de la tecnología en el aula debería pasar también por desarrollar y potenciar aquellas soluciones que respetan la privacidad y los derechos del alumnado al que dicen servir. Podríamos, por una vez, aspirar a aportar esas soluciones al mundo. Podríamos, por qué no, dejar de conformarnos con reproducir debates antiguos y apostar por ser protagonistas de los desarrollos tecnológicos que permitirán maximizar el potencial de las nuevas tecnologías sin ningunear la privacidad de los usuarios.

La promesa digital

El anterior día de clase vimos un documental sobre el Big Bang Data. Tras ver el documental al final de la clase hicimos un pequeño debate sobre el vídeo y cada uno aporto su opinión.

El Big Bang Data es un proyecto que se adentra en el fenómeno de la explosión de datos en el que estamos inmersos. Desde los últimos cinco años existe una amplia conciencia entre los sectores académicos, científicos, las administraciones, la empresa y la cultura, de que generar, procesar y, sobre todo, interpretar datos con las tecnologías que estamos desarrollando puede cambiar radicalmente nuestra sociedad.

Todos generamos datos, desde nuestro dispositivo móvil, a través de los sensores, de las redes sociales, de fotos y vídeos digitales, de registros de transacciones de compra y de las señales del GPS. La novedad es que cada vez es más fácil almacenar y procesar esta cantidad ingente de datos que detectan patrones. Este hecho está cambiando completa y muy rápidamente la forma de toma de decisiones a todos los niveles.

lunes, 16 de marzo de 2015

The Future of Augmented Reality


A continuación, os presento un vídeo muy interesante que han compartido mis compañeras. El vídeo habla sobre la Realidad Aumentada, tema muy común hoy en día. 

Trabajar la mirada


En clases de semanas anteriores, hemos realizado una actividad analizando imágenes personales. Para realizar esta actividad obtuvimos la ayuda de una profesora de plástica y una alumna de máster que nos dieron una ficha para rellenar que contenían estas preguntas:

a) 1.¿Qué imagen has elegido? Una fotografía que evoca recuerdos ( Familiares, de amigas, etc.), un poster, forma parte de una portada musical, etc ¿De quién es la autoría de la  imagen? Y ¿Por qué he elegido esta imagen?
    2. ¿Cómo te ves a partir de esta imagen? ¿Qué te dice sobre ti misma? ¿Cómo hace que veas el mundo esta imagen? ¿Qué te dice sobre el mundo en el que vives?

b) Selecciona temas relevantes de estos contenidos y elabora un informe final

c) Trata de poner en relación este análisis con las imágenes que vemos en Internet.

La actividad consistía en traer una imagen significativa que hubiese influido en tu vida. Cada una trajimos nuestra imagen personal y rellenamos las preguntas mencionadas anteriormente. Posteriormente, teníamos que intercambiar las fotos con nuestras compañeras y completar la segunda pregunta de la ficha.

Por último., después de examinar las imágenes de mis compañeras termine de completar las preguntas B y C. 

He decidido postar esta actividad por que me a parecido una actividad muy interesante para trabajar. He aprendido a ver una imagen desde otro punto de vista. Me a parecido un tema muy importante y interesante para trabajar.




martes, 3 de marzo de 2015

El debate



Para el día del debate teníamos que tener los cinco artículos leídos y trabajados. Cada compañera tras trabajar su texto, sacar las ideas principales y conclusiones. 

A continuación adjunto el Powtoon que en mi grupo se realizo y el mapa conceptual y el Prezi que hicieron mis compañeras.

Powtoon sobre “Abre la pantalla y… mira!” 

Prezi sobre "¿Es posible la clase invertida en educacion infantil?" ,"Realidad aumentada en educacion infantil" y "Robots en educacion infantil introduccion al lenguaje de progrmacion"

Mapa conceptual sobre "¿Como usar las TIC en educacion infantil?"

El día del debate nos juntamos todas las alumnas junto con el profesor y el resultado final fue un debate completo y repleto de ideas donde no solo reafirme mis ideas sino que las complete con las ideas de mis compañeras, ya que aportaron ideas o puntos de vista a los que yo no había llegado.

Para darle comienzo al debate hablamos de todos los artículos. Cada una del artículo que había trabajado. Aun así, acabamos hablando todas en un dialogo general. Las ideas que salieron fueron muy variadas, igual que las opiniones personales. Algunas estaban a favor y otras estaban en contra, pero siempre respetando las ideas de las demás.

 http://www.amarilloverdeyazul.com/wp-content/uploads/2010/09/cuadernoslibros-300x207.png

El primer texto que trabajamos fue el de la clase inversa. Las personas que trabajaron ese texto explicaron más o menos sobre qué trataba, para refrescarnos la memoria. Una vez explicado el tema, pasaron a decirnos sus ideas, conclusiones o simples detalles que querían nombrar. Alguna de las ideas que más se nombro fue la desigualdad que este modelo ofrece, es decir, enviar como tarea ver un vídeo puede ser ventajoso para quien tenga a mano un ordenador en casa, pero ¿y el que no? Aquellas personas que no se puedan permitir tener un ordenador en casa no podrían gozar de las clases inversas. Además, otra de las ideas que salieron sobre este tema era la edad en la que se debería poner a prueba la clase inversa. ¿Acaso un niño de cuatro años necesita ver un vídeo en casa para aprender a escribir? Claro que podría verlo y disfrutarlo, pero nos pareció algo innecesario en infantil, algo frio y distante.

Sobre la robótica, al igual que en la clase inversa, salieron diferentes ideas. Algunas no estaban a favor del uso que hoy en día se le da a la tecnología en general. Por eso, algunas nombraron la necesidad de poner ciertos límites a las tecnologías que usamos.

En conclusión, considero necesario el aprendizaje enfocado al uso de las tecnologías, ya que como es evidente las tecnologías están cada día mas sumergidas en nuestra sociedad y por lo tanto es importante que aprendamos su uso y sepamos sacar de ellas el máximo beneficio que nos puedan ofrecer. Las tecnologías no van a dejar de introducirse en nuestra sociedad y mucho menos de existir. Por lo tanto, aprender y disfrutar de ellas es la única opción que nos queda. Aun así, sigo teniendo mis dudas sobre la edad en la que las tecnologías deben integrarse en nuestras vidas.
Como hemos podido ver, los niños son capaces de aprender a usarlas con una simple exploración. Parece que han nacido sabiendo. Es por eso, que veo necesario poner ciertos límites. De no ponerse, los niños únicamente aprenderían a escribir en tableta, a leer en ebooks y a jugar con juegos de ordenador y no apreciarían la escritura manual, los libros de papel etc.